Meritxell Velázquez: “Cuando eres secretaria tienes una visión diferente de cómo funcionan las cosas”

Por Valeria Bentz, Nerea Rojas y Gaia Casu

Meritxell Velázquez es la secretaria y una de las profesoras de matemáticas del instituto Narcís Monturiol. En esta entrevista nos explica sobre su experiencia en el centro como secretaria y como lo gestiona todo. 

¿Hace cuánto tiempo que trabajas en este centro? 

Este año es el séptimo año que llevo aquí.

¿Desde cuándo eres la secretaria?

Este es el primer curso que soy secretaria. 

¿Quién te ofreció este cargo? 

Me lo ofreció Aida, que es la directora y la que gestiona todo esto.

¿Por qué crees que te lo han ofrecido?

Hace dos años estuve de coordinadora pedagógica y este año necesitaban secretaria. Supongo que como estuve aquí un año, ya conocían como trabajaba y por eso me lo ofrecieron. 

¿Qué cosas haces como secretaria?

Como secretaria gestiono lo que sería el instituto: la parte de mantenimiento, si se estropea alguna cosa, o si se tiene que pintar las paredes, si se tiene que arreglar el patio o si se tiene que comprar algo de material. Lo peor son los imprevistos ya que se tiene que actuar con rapidez, por ejemplo, si hay una gotera, etc.

Aparte de eso, tambíen administro la parte económica: contabilizar los ingresos que tenemos, realizar los pagos de los gastos que se generen, organizar las facturas…  Llevar las cuentas es una gran responsabilidad y hay que ser muy meticuloso.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de tu cargo?

Lo que más me gusta es que, cuando estás aquí, tienes una visión diferente de como funcionan las cosas: todo adquiere un sentido porque conoces el contexto. A veces, como profesor uno puede tender a la crítica y con esta visión global te permite ser más comprensivo.

Lo que menos me gusta, es lo que os decía antes: los imprevistos. Como profesor eso casi no ocurre ya que uno lleva sus clases preparadas y puede prever lo que sucederá en el aula, pero como secretaria te encuentas con eventos desconcertantes, circunstancias inevitables, que pueden llegar a generar mucho estrés. 

¿Has tenido experiencia en algún cargo similar antes?

Como este, no exactamente. Trabajé en un banco hace años antes de ser docente. Eso me dio experiencia en gestión económica y cosas por el estilo que puedo aplicar ahora como secretaria.

¿Dentro de dirección, hay alguna jerarquía o todos tenéis la misma responsabilidad?

Dentro de dirección, el que está encima de todo es la directora, que es Aida. Al final es la responsable de todo; si pasa algo, ella se hace cargo. Por debajo están los otros tres cargos: la jefa de estudios, que es Tere; la coordinadora pedagógica, Iolanda; y la secretaria, que soy yo. Cada cargo hace cosas diferentes.  

 Sabemos que también eres profesora de matemáticas, ¿cómo lo haces para combinar las dos tareas?

A mí me gusta ser profesora, por lo que me sabía mal dejar de ejercer para ser secretaria. Por eso, hago media jornada de cada rol. En realidad está muy bien porque es como si hicera dos trabajos. Por otro lado, la tarea de profesora la tengo muy organizada porque imparto cursos que ya había hecho años atrás. Me gusta y me ayuda a desconectar los momentos en los que no hago tareas de secretaria.

¿Antes de ser profesora hiciste algo diferente? Si es así, ¿estás contenta con el cambio?

Sí, como os decía, antes de ser profesora, trabajé en un banco, en el departamento de riesgos, en la tesorería. La verdad es que estoy muy contenta con el cambio. De hecho, decidí cambiar de trabajo porque lo del banco no me acababa de gustar y me estresaba mucho. Ahora estoy muy alegre porque me gusta mucho ser profesora. 

Antes de acabar, ¿hay algo más que te gustaría comentar que no haya salido en la entrevista?

Me gustaría comentar que, cuando uno asume una tarea nueva, a veces se lleva sorpresas que nunca esperaría. Por ejemplo, en el instituto hubo una plaga de avispas en el patio y cuando llamé para que alguien viniera a solucionarlo me preguntaron si los insectos eran simplemente avispas, abejas o avispas asiáticas. La verdad es que me quedé desconcertada ya que no podía imaginar una pregunta así. De hecho, tuve que averiguarlo y volver a llamar. Me costó un rato discernir qué tipo de insecto era y pensé que me había tocado una tarea bien curiosa.

Este trabajo te obliga, sin duda, a saber un poco de todos: tipos de material escolar, productos de limpieza, herramientas y utensilios para el bricolaje… Nunca creí que aprendería tanto.