Algunos hemos tenido alguna experiencia y muchas de ellas salen mal, a continuación te contaremos que tipos hay y como saber si estás en una de estas. Te mostraremos qué tipos de relaciones tóxicas son las más habituales:
- Relación de llenado: La persona te llena, y aporta “eso” que consideras que a ti te falta y que tú no tienes.
- Relación de co-dependencia: Un miembro depende emocionalmente de la otra persona.
- Relación fundamentada en ideas irracionales: Son ideas basadas en el amor romántico, pero en la práctica amenazan la calidad de una relación auténtica.
- Relación anclada en el pasado: Se inicia una relación sin haber superado una anterior.
- Relación en la que la forma de comunicarse es pasivo-agresiva: Consiste en expresar sentimientos negativos de forma indirecta en lugar de abordarlos abiertamente.
- Relación donde la mentira está presente de manera habitual: Esto se basa por falta de confianza y por temor que la otra persona no acepte la información.
- Relación basada en el miedo: Cuando existe un maltrato, ya sea, físico y/o psicológico, el miedo invade a la persona que lo padece, anulándole cualquier posibilidad de huida o búsqueda de soluciones.
- Relación idealizada: Consiste en ver de manera incrementada las virtudes de una persona, y por ello nos situamos a nosotros mismos en una posición de inferioridad.
¿Sabes si estás en una de ellas?
Te lo explicamos a continuación:
- Celos obsesivos:
– Revisar el móvil.
– Controlar lo que hace la otra persona.
– Decirle con quién puede hablar o salir.
– Insultar y humillar a su pareja.
– Tratar de aislarla de sus amistades.
- Tendencia al chantaje emocional: Control y manipulación.
- Actitud a la defensiva ante cualquier crítica o discusión: Poca afectividad a críticas.
- Desinterés por los problemas de la otra persona: Falta de interés en la otra persona y distanciamiento por esquivez.
- Envidia ante los logros del otro: Falta de empatía y rechazo. Celos de lo que ha llegado a lograr la pareja.
- Pasividad extrema: No se respeta a sí mismo. Se sienten que los demás se aprovechan de ellos/as.
- Pasividad tóxica: Es manipulador y engañador que se aprovecha del otro, y no lo aprecia ni lo cuida.
- Dependencia emocional. Se considera que la propia felicidad depende de la otra persona.
- Falta de límites o límites excesivos: No poner límites o poner muchos.
Sin embargo, hay mucha gente valiente y fuerte que ha podido salir y superar estas relaciones. Es decir que aunque sea muy difícil salir de esas situaciones complicadas, siempre hay una luz al final del túnel.
