Como salimos temprano, el cielo estaba oscuro, pero poco a poco iba saliendo el sol.
Durante el trayecto, estuvimos muchos usando el móvil, pero también era divertido mirar por la ventana y encontrarse pueblos y caballos.
Estas eran las hermosas vistas de Andorra, aunque no se veían muchas zonas nevadas, sí que se comenzaban a dejar ver las bonitas y altas montañas.
Estas son las montañas nevadas de Andorra, las cuales son usadas como pistas de esquí.
Cuando subes alto las vistas se vuelven más amplias y hermosas
Andorra la Vella es un lugar no demasiado grande pero muy bonito, muy bueno para ir de compras y comer mucho chocolate.
Para bajar esquiando, antes hay que subir en telesilla o telecabina.
Una foto grupal para despedirnos de Andorra y todas nuestras experiencias allí.
Aunque regresáramos de día, llegaríamos a Barcelona las nueve de la noche.
La tornada de las colonias, resultó más tranquila de lo que se pensaba, ya que durante el principio del viaje todos, estaban despiertos, escuchando música y hablando, pero poco a poco la gente se comenzó a dormir